En Abriles Dorados acompañamos a cada residente para que la encuentre todos los días: con atención médica permanente, cuidado cercano y una familia que puede seguir presente aunque no esté en la habitación de al lado.
Abriles Dorados nació para ofrecer algo simple de pedir y difícil de encontrar: un lugar donde envejecer con cuidado médico serio, sin perder la calidez de estar en casa. Cada residente tiene su historia clínica, sus rutinas y su gente — y trabajamos para que las tres sigan sostenidas todos los días.
Nuestro equipo de enfermería y medicina está presente en los tres turnos del día, y cada familia puede seguir de cerca la evolución de su ser querido a través de nuestro portal de transparencia.
Cuidadoras y enfermería que conocen a cada residente por nombre, no por número de cama.
Controles clínicos, medicación y evoluciones registradas y supervisadas todos los turnos.
Las familias acceden a novedades, cuenta corriente y evolución médica desde el portal "Mi familiar".
Desde la medicación de la mañana hasta el descanso de la noche, cada aspecto del cuidado está pensado y supervisado.
Medicación, controles de signos vitales y evoluciones clínicas registradas en los tres turnos del día.
Espacios pensados para el descanso, con acompañamiento en cada cambio de turno.
Higiene, alimentación y rutinas diarias adaptadas a cada residente, no a un protocolo único.
Espacios comunes y propuestas diarias para sostener el vínculo, el movimiento y el buen humor.
Antecedentes, alergias, vacunas y estudios centralizados y disponibles para el equipo médico.
Acceso a novedades, cuenta corriente y evolución del residente desde cualquier lugar.
El cuidado no descansa. Así se acompaña a cada residente en cada momento del día.
* Fotos ilustrativas a reemplazar por imágenes reales del hogar.
Con nuestro portal "Mi familiar", cada familia puede seguir la evolución de su ser querido sin tener que llamar para preguntar cómo estuvo el día.